lunes, 12 de mayo de 2008

Tan lejos, tan cerca

"Andrei Antonovich tuvo el honor de asistir a uno de esos selectos colegios rusos donde se educan los jóvenes de familias ampliamente dotadas de riqueza o buenas relaciones. Tan pronto como terminan sus estudios, los alumnos de tales colegios reciben por nombramiento cargos bastante importantes en algún departamento del Estado. En su último año de colegio empezó a escribir versos en ruso. Su propia lengua tribal la usaba con faltas de gramática, como ocurre en Rusia con muchos individuos de esa tribu. Esta propensión a los versos le hizo arrimarse a un compañero de estudios un tanto tétrico y deprimido, hijo de un pobre general ruso, a quien se tenía por futura lumbrera literaria. Éste le tomó bajo su protección. Pero sucedió que al salir del colegio, hacía ya tres años, el tétrico camarada ―que había abandonado su empleo oficial para consagrarse a la literatura rusa y que por ello andaba con botas destrozadas, con los dientes castañeteándole de frío, y con un abriguillo de verano en lo más duro del otoño―…”



Fiodor M. Dostoyevski
Los Demonios

1 comentario:

F dijo...

en una especie de angustia febril, dejé todo el dinero sobre el rojo, y de pronto volví en mí. Fue la única vez durante aquella noche en que el terror me heló, manifestándose por un temblor de mis manos y mis pies. Con horror, me dí cuenta, en un momento de lucidez, de lo que hubiese significado para mi perder en aquel instante. Toda mi vida estaba en juego. El jugador - Fiodor D

tan cerca, tan lejos...me hizo acordar.
saludos desde el arco!